sábado, 15 de noviembre de 2008

Leyes:
Las relaciones legales se establecían, no entre individuos, sino entre familias. Lo más destacable, es la ausencia de responsabilidad individual en el terreno penal, pues era el grupo familiar al completo el que debía asumir las acciones del infractor.
Todos los miembros de un mismo clan, debían satisfacer colectivamente la ofensa infligida y pagar el precio, en el caso de homicidio, el pago era de 7 esclavos o 21 vacas, este delito se llamaba "odio de sangre".
Era normal, sobre todo en Irlanda, la existencia de alguien de mayor rango que se responsabilizase del individuo fuera de su propio territorio, éste a cambio, le prestaba un servicio, generalmente militar; todo esto, sin que el implicado perdiese su estatuto de hombre libre ni su capacidad para poseer ganado y tierras.
Cuando un individuo del clan era expulsado de este, perdía todo derecho a protección ni a participar de los actos de su comunidad, siendo rechazado y abandonado a su suerte, encontrándose ajeno y desvinculado de su gente.
Era costumbre entre nosotros, hacer prestamos, que podían ser incluso satisfechos en la otra vida, siguiendo la creencia de la inmortalidad de las almas.

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